El ágata tiene una rica herencia histórica que se entrelaza con su contraparte femenina en diversas tradiciones alrededor del mundo; sin embargo, al igual que otros nombres, este ha evolucionado en formas masculinas que mantienen la esencia primigenia, adaptándose de manera asombrosa a distintos entornos lingüísticos y culturales. Aunque en ocasiones estas variantes masculinas no son tan reconocidas, presentan una alternativa vigorosa y excepcional que refleja tanto la sonoridad como el significado del ágata original.
A lo largo y ancho del planeta, es habitual observar que los nombres de mujeres experimentan una metamorfosis hacia formas masculinas mediante sutiles alteraciones en su composición; se puede lograr esto añadiendo, cambiando terminaciones o, incluso, realizando ajustes en su sonoridad para que se acomoden a las convenciones lingüísticas de un idioma particular. Este proceso de transformación da origen a denominaciones masculinas que, en numerosas ocasiones, adquieren una identidad única, siendo empleadas en variados entornos que van desde lo formal hasta lo más familiar y cotidiano, permitiendo que ágata se convierta en un reflejo de equilibrio y diversidad en la onomástica global.
A continuación, te mostramos un catálogo de las formas masculinas de ágata organizadas según el idioma. Este ordenamiento te ayudará a descubrir las distintas adaptaciones que este nombre ha tenido en diversas culturas, brindándote una perspectiva enriquecedora sobre las variadas maneras en las que un mismo nombre puede transformarse a lo largo del tiempo.
Las adaptaciones masculinas de ágata ilustran la capacidad de los nombres para transformarse y desarrollarse a través del tiempo y las diferentes tradiciones culturales. Cada lengua presenta su propia manera de modificar el nombre ágata para que se ajuste a la forma masculina, lo que origina una rica diversidad de variantes que mantienen la esencia del nombre original, al mismo tiempo que se ajustan a las particularidades lingüísticas y sociales de cada contexto.