Formas Masculinas de Jordana Organizadas por Lengua

Desde tiempos inmemoriales, el apelativo Jordana ha estado ligado a su forma femenina en diversas tradiciones, no obstante, al igual que muchos otros, ha dado paso a formas masculinas que preservan su esencia fundamental, al tiempo que se ajustan a variados contextos lingüísticos y culturales. Estas alternativas masculinas, a menudo menos reconocidas, brindan una opción intensa y singular que refleja tanto la melodía como el significado intrínseco del nombre original.

En diversas culturas alrededor del globo, es habitual que los nombres de mujer sufran transformaciones para dar origen a sus contrapartes masculinas mediante sutiles alteraciones en su composición, que pueden incluir la adición o modificación de ciertos sufijos, o incluso la adaptación fonética que les permite alinearse con las convenciones lingüísticas de una lengua particular. Este proceso de modificación da vida a nombres masculinos que, frecuentemente, adquieren una identidad singular, siendo empleados en una variedad de contextos, ya sean formales o más cercanos y familiares, enriqueciendo así la diversidad onomástica. En este sentido, Jordana se convierte en un ejemplo claro de esta fascinante dinámica global.

Italiano:

Giordano

Búlgaro:

IordanYordan

Tardorromano:

IordanesIordanusJordanes

Holandés:

JoordJordaan

Español:

Jordán

Catalán:

Jordà

Portugués:

Jordão

Francés:

JordanJordaneJourdain

Macedónio:

Jordan

Serbio:

Jordan

Inglés:

Jordon

Inglés medieval:

Judd

A continuación, te mostramos un compendio de formas masculinas del nombre Jordana, ordenadas según el idioma. Esta estructura te brindará la oportunidad de explorar cómo se transforma este nombre en su versión masculina a través de diversas culturas, proporcionando una visión rica y variada sobre las distintas maneras en que un solo nombre puede cambiar y adaptarse.

Las adaptaciones masculinas de Jordana revelan la manera en que los nombres se transforman y progresan a lo largo del tiempo y en diferentes tradiciones culturales. Cada lengua presenta su propia interpretación al modificar Jordana para el género masculino, generando así una rica diversidad de variantes que mantienen la identidad del nombre original, a la vez que se conforman a las convenciones lingüísticas y las costumbres de cada lugar.