Variantes Masculinas de Adamina Agrupadas por Lengua

La denominación Adamina ha tenido profundas raíces en diversas tradiciones y civilizaciones, siendo comúnmente ligada a su contraparte femenina; sin embargo, al igual que ocurre con muchos otros apelativos, han surgido formas masculinas que mantienen la esencia intrínseca del nombre mientras se transforman para encajar en distintos entornos lingüísticos y culturales. Estas alternativas masculinas, aunque a veces pasan desapercibidas, presentan una opción robusta y singular que refleja tanto la musicalidad como la connotación del nombre original.

En diversas culturas alrededor del planeta, es habitual que los nombres de mujer se conviertan en sus contrapartes masculinas mediante sutiles alteraciones en su forma, ya sea incorporando o alterando ciertas terminaciones, o adaptando su pronunciación para alinearse con las convenciones lingüísticas de un idioma particular. Este proceso de transformación genera nombres masculinos que, frecuentemente, adquieren una personalidad única, siendo empleados en una amplia gama de situaciones, tanto en contextos oficiales como en el ámbito familiar, lo que permite una rica diversidad de opciones para Adamina.

Húngaro:

ádám

Irlandés:

ádhamh

Letón:

ādams

Finlandés:

Aatami

Español:

Adán

Portugués:

Adão

árabe:

Adam

Bíblico:

Adam

Griego bíblico:

Adam

Hebreo bíblico:

Adam

Latín bíblico:

Adam

Catalán:

Adam

Croata:

Adam

Checo:

Adam

Danés:

Adam

Holandés:

Adam

Inglés:

Adam

Francés:

Adam

Georgiano:

Adam

Alemán:

Adam

Griego:

Adam

Hebreo:

Adam

Macedónio:

Adam

Noruego:

Adam

Polaco:

Adam

Rumano:

Adam

Ruso:

Adam

Serbio:

Adam

Eslovaco:

Adam

Sueco:

Adam

Ucranio:

Adam

Italiano:

Adamo

África occidental:

Adamou

Antiguo eslavo eclesiástico:

Adamŭ

Lituano:

AdasAdomas

Inglés medieval:

Addy

Albanés:

Adem

Bosnio:

Adem

Turco:

Adem

Hawaiano:

Akamu

A continuación, te ofrecemos un compendio de las formas masculinas del nombre Adamina, organizadas por idioma. Esta clasificación te brindará la oportunidad de explorar cómo se transforma este nombre en su versión masculina a través de diversas culturas, permitiéndote apreciar la riqueza y variedad de las diferentes interpretaciones que puede adquirir un mismo nombre a lo largo del tiempo.

Las formas masculinas de Adamina ilustran la fascinante capacidad de los nombres para transformarse y evolucionar a través de las épocas y en múltiples tradiciones. Cada lengua presenta su propio estilo único al modificar el nombre Adamina hacia su versión masculina, generando un abanico de posibilidades que preservan la esencia del nombre original, al tiempo que se alinean con las convenciones lingüísticas y culturales propias de cada localidad.